
El otro día me compraron un borrador de billete y a Víctor también. Todos en mi colegio decían que era. dijeron que era un billete falso y yo les dije que era un borrador de billete y todos se emocionaron. Una compañera, Isabela Arias, dijo que el señor del borrador del billete era sexy y lo besó y me dio risa porque no es sexy.
Mi borrador me gustó mucho y no lo he estrenado, solo cuando se me pierda el otro. Fin.